Alianza WhatsApp-Facebook: Datos al descubierto

WhatsApp sorprendió recientemente al anunciar un cambio en la política de privacidad de su servicio que, entre otras cosas, le abre las puertas a Facebook, su casa matriz, para que obtenga datos como, por ejemplo, el número de teléfono de sus usuarios, y con ello mejorar en sugerencias de amistades, así como difundir anuncios más relevantes. Ceder esa información, implica, además, facilitar la ubicación exacta del dispositivo a través de internet, y los datos de los contactos registrados, ya que al utilizar la aplicación, los usuarios también aceptan compartir su agenda.

Como era de suponerse, el desembolso de 15 mil millones de euros que hizo en 2014 la empresa creada por Mark Zuckerberg, para adquirir la aplicación de mensajería, no fue en vano, pues ya sabían que, obteniendo los datos de sus 500 millones usuarios, que ya se han duplicado y suman en este momento mil millones, podían conocerlos aún más, y de esa manera potenciar su estrategia publicitaria, con la que en último trimestre han ganado 3.200 millones de euros, para llegarles de diferentes maneras.

Tal y como han explicado algunos expertos en diversos medios especializados, es posible aceptar los términos sin tener que someterse a la compartición de datos. Pero como el nuevo acuerdo entre WhatsApp y Facebook va más allá de la red social, y abarca todas las subsidiarias de la compañía, es decir, Instagram, Oculus y Onavo, de una u otra manera Facebook seguirá recolectando los datos de todos sus usuarios para propósitos diversos. WhatsApp ofrece una opción para desactivar el consentimiento de activación, pero la manera de acceder a la misma parece no ser muy clara.

La estrategia de WhatsApp, según declaraciones del abogado especializado en derecho tecnológico, Sergio Carrasco, al diario ABC, está viciada desde el inicio. Y es que al suscribirse al servicio, la cesión de los datos aparece activada por defecto dentro de una casilla en el formulario, lo cual hace que el consentimiento deje de ser expreso, rompiendo de esta manera con las normativas actuales en esa materia.

La situación sería distinta si los protocolos de uso de estos servicios fueran leídos con exhaustividad e interpretados. Aceptar los términos de uso, es opcional. De hecho, el usuario puede dirigirse posteriormente a la sección Ajustes/Cuenta de la aplicación y revocar el acceso, pero esta operación solo estará disponible durante los treinta primeros días de haber recibido el formulario.

Facebook había prometido que tras la compra de WhatsApp no compartiría ni vendería nunca “información personal identificable” como números de teléfono, nombres y datos de perfil. Frente al incumplimiento de esa promesa, el Centro de Información sobre Privacidad Electrónica (EPIC, por sus siglas en inglés), presentará en Estados Unidos una demanda contra la compañía de Zuckerberg, por considerar que la misma infringe el estatus que advierte contra “actos o prácticas desleales o engañosas”.

Facebook sigue tras los pasos de Snapchat y crea Lifestage

Facebook sigue empeñado en atraer público implementando las mismas funciones de Snapchat: Primero permitió compartir videos de hasta 15 segundos en su servicio de chat, luego incorporó los stickers en las imágenes y añadió la posibilidad de agregar contactos a la mensajería instantánea con un código QR. Ahora intenta llamar la atención con Lifestage, aplicación dirigida al público adolescente que explota el uso de la cámara y añade filtros para selfies.

Se trata de una especie de red social, diseñada de manera exclusiva para jóvenes, específicamente menores de 21 años. Y aunque no habrá restricción de ingreso, porque la App es pública, los usuarios mayores que no entren en la categoría para la cual fue creada, tan solo verán su propio perfil.

En Lifestage, los vídeos serán el centro de toda la experiencia social. En lugar de completar la biografía típica de Facebook con texto, Lifestage lo que hace es convertirla en una colección de vídeos con información tomada de los archivos que el suscriptor ha subido, para que otros usuarios puedan saber más acerca de sus gustos y sus experiencias, pero en un formato mucho más dinámico.

Para suscribirse no es necesario poseer una cuenta de Facebook, basta con seleccionar el colegio o institución en la que se cursan los estudios para que comiencen a aparecer los perfiles de vídeo de los compañeros, e incluso de estudiantes de los alrededores. Al empezar a usarla, el sistema le pide al usuario que tome fotos y capte videos de cosas que le gusten, así como de las que no le gustan, también de cómo bailan y de sus mejores amigos. “Lifestage facilita y pone la diversión en compartir un perfil visual de quién eres en tu red escolar”, dice Facebook en la descripción del app.

Además la App permite a sus usuarios comentar, también mediante videos, lo que les gusta y lo que no les gusta, añadiendo elementos como textos y emojis con los que se puede preguntar al usuario cuestiones acerca de cómo se siente, quiénes son sus mejores amigos, y cuáles son sus bailes favoritos, entre otras. Igualmente ofrece la posibilidad de bloquear usuarios sospechosos, e informar si alguien mayor pretende hacerse pasar por un adolescente.

Al parecer, en la compañía de Mark Zuckerberg han entendido que este sitio ya no es de tanto interés para los adolescentes, como lo fue al principio, y que por eso han ido migrando hacia otros servicios de la talla de Snapchat. Por ello, con Lifestage quieren recuperar la esencia que tenía Facebook en sus inicios, cuando solamente estaba disponible para universitarios.

De allí la limitante de edad para poder convertirse en usuario de la aplicación. Lifestage, creada por Michael Sayman, de tan sólo 19 años, quien labora en la compañía como encargado de producto, permitirá que los usuarios puedan enlazar sus perfiles a las instituciones donde estudian, y así compartir y contactar con sus compañeros desde esta nueva plataforma social. Por ahora, la aplicación, que se descarga de manera gratuita, solo está disponible en iOS, pero se espera que próximamente los usuarios de Android puedan disfrutar también de ella.